Canal del Indio, una de las obras hídricas más importantes del país y del mundo

Para muchos historiadores y arqueólogos, los Huarpes que habitaron los suelos sanjuaninos lograron un gran desarrollo importante como comunidad. Además de forjar una rica cultura y técnicas de agricultura avanzada, también encausaron los cursos de agua mediante un sorprendente sistema de regadíos. Uno de ellos es el denominado Canal del Indio, considerado como uno de los más importantes del país y del mundo por la técnica de construcción empleada y el valor histórico y cultural.


San Juan tiene una geografía árida y desértica y desde épocas remotas ha desarrollado distintos medios artificiales para transportar el agua desde sus ríos, esteros, lagunas y arroyos. Esto ha permitido que se pueda producir los asentamientos y la supervivencia del hombre, así como el desarrollo de la agricultura.

Los primeros grupos poblacionales que comenzaron a construir sistemas hídricos en la provincia fueron los Huarpes, quienes eran pacíficos, excelentes recolectores y cazadores. También desarrollaron fuertemente la agricultura de la quínoa, maíz, poroto y zapallo, para lo cual, necesariamente, trazaron y construyeron numerosas acequias para transportar desde los cursos de agua existentes en ese momento.

Aprovecharon la topografía y las pendientes naturales para guiar las aguas. Uno de estos encauses es el llamado Canal del Indio o Canal Huarpe, ubicado en el departamento Zonda, y  ha sobrevivido al paso del tiempo. Este es considerado por los especialistas como una maravilla de las obras hídricas de la historia de la humanidad.

Su construcción data del 800 DC, y tiene 1200 años de antigüedad. Su traza es visible a lo largo del valle de Zonda, desde el actual camping de Cerro Blanco hasta los terrenos de Barreal, ubicados al sur del mismo valle, con un recorrido total de unos siete kilómetros.

Si bien el estudio del Canal del Indio es aún materia de estudio por investigadores de la UNSJ, las publicaciones indican que fue construido por los Huarpes con conocimientos del norte, Ecuador, Perú y Bolivia, y se extendieron hacia zonas áridas.  Además, este canal es reconocido como el sistema de riego más antiguo del país y el mejor conservado.

Al respecto de su construcción, consiste en una hilera de piedras formando un cordón de medio metro de alto. No están pegadas ni encastradas, solo apiladas con gran precisión, que a pesar de los siglos, aún se mantiene firme en gran parte de su extensión. Solo las lluvias con sus intensas bajadas de agua han logrado fragmentar parte del canal.

Canal del Indio, una obra de ingeniería avanzada

Los investigadores asumen que debido a que la zona de los valles de Zonda había una agricultura de alto rendimiento, esta obra construida por los Huarpes no es solamente un conducto, sino el inicio del desarrollo de un sistema compuesto por un canal primario que alimentaba una red secundaria y a su vez otra terciaria encargada del regadío en el valle.

Por otra parte, la ingeniería empleada por esta comunidad fue tan desarrollada que se tenían en cuenta la rugosidad de la piedra y que esta hacía disminuir la velocidad del caudal del agua. En este sentido, se puede observar a lo largo del Canal del Indio que los Huarpes logaron remediar esta dificultad con un lecho de arcilla para impermeabilizarla.

Además, el canal tiene en su extensión varios desarenadores que permitían quitar los sedimentos del agua para que no obstruya el cauce.

Un sitio para conocer a los Huarpes

El lugar es de fácil acceso. Se accede por la zona que utiliza para ascender a las Sierras Azules, y se trata de un lugar ideal para hacer trekking y actividades recreativas en familia.

Por otra parte, se ha conformado una comisión que trabaja en la elaboración de un proyecto para construir un museo en sitio. La intención del proyecto es poder preservar el Canal del Indio y, a su vez, confirmar un centro de interpretación con fines turísticos y educativos.

La idea de construir un museo en este lugar reside no solo en la importancia del canal propiamente dicho, sino que a poca distancia del Canal del Indio, investigadores y arqueólogos encontraron restos de herramientas puntas de flecha, restos de monolito y trozos de cerámica de la época en que los  Huarpes habitaban el valle zondino. También se encontró una tumba indígena, cuyo resto está posicionado con la cabeza hacia el occidente, del lado de la cordillera, como acostumbraban a enterrar sus muertos esta etnia.

Además, en el Cerro Blanco y sitios cercanos se encontraron algunos petroglifos con características que permiten asociarlos a época en que estos suelos eran habitados por los Huarpes. Uno de los más llamativos consiste en la representación de una serpiente, que fueron encontrados al lado del sistema de canales, lo que hace suponer que la figura estaba especialmente vinculada con el agua.

Fotos: Destino San Juan.

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