INDIGNACIÓN: Mataron a GOLPES a una jovencita de 19 años

La mamá de Valentina Gallina también fue víctima de femicidio


Valentina Gallina tenía menos de 10 años cuando su madre fue asesinada en Olavarría por la pareja. La niña debió crecer con el dolor a cuestas, pero junto a familiares y amigos se pusieron al frente contra la violencia machista e inauguraron un espacio en esa ciudad para prestar ayuda a mujeres vulnerables. Sin embargo, otro femicida acabó también con la vida de la joven de 19 años en la misma ciudad bonaerense: Gallina fue asesinada a golpes anteayer y el principal sospechoso del homicidio es su novio, quien fue aprehendido.

Valentina no era una chica más. Era una de los tantos huérfanos de la violencia machista que día a día se suman a un largo listado de víctimas colaterales. El 12 de junio de 2008, su mamá, Valeria Cazola, fue asesinada de cinco puñaladas en el abdomen por el novio, Jorge Villanueva. En ese entonces no estaba contemplada la figura de femicidio como agravante, por lo que el hombre fue condenado a 10 años de prisión por homicidio simple.

Anteayer, poco antes del mediodía, la violencia de género volvió a arremeter contra Valentina y esta vez le quitó la vida. Efectivos policiales de Olavarría recibieron una llamada que alertaba sobre una joven que estaba desvanecida en una vivienda de la calle 108, en el barrio Isaura. Cuando llegaron al lugar, el novio de Gallina, identificado como Alejandro Diego Ezequiel Pais, de 29 años, dijo que habían irrumpido en el inmueble entre cuatro y cinco personas, que habían efectuado disparos contra él y que Valentina se había interpuesto ante la balacera, indicó a LA NACION el fiscal de la causa, Christian Urlézaga.

La mujer estaba con vida cuando arribó la asistencia, por lo que fue trasladada de urgencia al Hospital Municipal Héctor Cura, pero murió a los pocos minutos: no fue por heridas de bala, sino por los fuertes golpes sufridos en la cabeza y el tórax.

Urlézaga dispuso una serie de medidas tendientes a dilucidar lo que había ocurrido. Con el correr de las horas, la investigación comenzó a cerrarse en el círculo íntimo de la víctima, más precisamente en la pareja de la joven. Había inconsistencias en la versión del ataque cometido por otras personas y los peritajes médicos no detectaron rastros de impacto de bala en el cuerpo de Gallina, agregó el funcionario del Ministerio Público. Finalmente, al caer la noche del sábado, el fiscal ordenó la detención de Pais y ayer, a última hora, el sospechoso iba a ser indagado por homicidio triplemente agravado por el vínculo, por femicidio y por ensañamiento.

«Él había dicho que lo habían ido a matar por problemas de vieja data que tenía con su hermano una banda del barrio lindante, cuyos miembros tienen un frondoso prontuario penal, y fue todo mentira», dijo a Télam un vocero encargado de la pesquisa. El imputado ya había estado preso por un robo a un comercio local y sospechado en un crimen.

En solo cuatro días del nuevo año hubo al menos tres femicidios (uno cada 32 horas). Durante 2019, 327 mujeres murieron en un contexto de violencia de género. Y diciembre fue el mes más duro: hubo un crimen cada 22 horas.

En febrero de 2019, la familia de Valentina abrió un hogar para mujeres en situación de vulnerabilidad que fue bautizado como Casa Popular Valeria, en recuerdo de su madre. Gallina estuvo presente y alzó en sus manos un cartel que había pintado ella misma y que exclamaba «Vivas nos queremos». Hoy, la familia de la joven revive el mismo dolor que debió atravesar hace más de 11 años.

La tristeza y el impacto por el crimen de Valentina corrieron a través de las redes sociales. «No tenemos palabras para expresar tanto dolor, nos arrebataron la vida de Valen. Pedimos el rápido esclarecimiento del hecho y justicia por nuestra compañera», se lee en una publicación realizada en el muro de Facebook de Casa Popular Valeria.

«Valentina era una piba de los sectores populares, que militaba contra las desigualdades sociales que imperan en este sistema capitalista y patriarcal. Era una persona profundamente comprometida con sus compañeras, con sus amigas y sobre todo con la lucha por un mundo más justo e igualitario. Valentina al igual que su mamá se encontró prontamente con la violencia machista, pese al cuidado de sus abuelos/as, de su seres queridos/as […] Estamos convencidos/as que si el Estado en general en sus diferentes instituciones garantizara que las diferentes dependencias funcionaran escuchando, cuidando, protegiendo y accionando en favor de todas las mujeres y disidencias el #NiUnaMenos estaría más cercano. […] Con este caso emblemático y bisagra en la lucha contra violencia porque podemos corroborar que durante los últimos 11 años el Estado SIEMPRE HA LLEGADO TARDE. Y no lo soportamos mas […]», se expresaron, a través de un comunicado, distintas organizaciones.

Fuente: La Nación

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