EMOTIVO: superó un linfoma infantil y volvió al hospital como enfermera para acompañar a niños con cáncer

Estuvo internada seis meses y allí comprendió la importancia de quienes están al lado de los enfermos. A los 24 años decidió cumplir su sueño.


Recibir y dar. Ese parece ser la frase cabecera de Caitlyn Mortus, la joven que venció el cáncer infantil y 10 años después vuelve al MD Anderson Children’s Cancer Hospital en Houston, Texas, pero esta vez como enfermera, para ayudar a los pacientes, como una vez ella lo fue.

“Mi travesía con el cáncer es 100 por ciento la razón por la que me convertí en enfermera”, dijo Caitlyn. “Durante toda la escuela de enfermería, mi objetivo fue volver al MD Anderson para poder apoyar a los niños con cáncer, de la misma forma que mis enfermeras me apoyaron”.

La historia de Caitlyn es dolorosa pero también esperanzadora. Cuando cursaba séptimo grado, recibió un diagnóstico devastador. En 2009, lo que había comenzado como un pequeño bulto en su encía creció lentamente hasta llenar su cavidad sinusal. Una biopsia confirmó el linfoma de Burkitt, un cáncer agresivo del sistema linfático que es fatal si no se recibe tratamiento.

Caitlyn llamó a su remisión “una bendición”, afirma al sitio ABC 7. La sacaron de la escuela y fue sometida a cinco intensas sesiones e quimioterapia durante seis meses, y funcionó. Luego entró en recuperación.

Hoy, a sus 24 años y 10 después de aquella experiencia que la marcó a fuego, trabaja como enfermera de oncología pediátrica en el mismo hospital. Su razón es doble: Caitlyn no solo sabe lo que es ser un paciente, sino también sabe la importancia del papel de las enfermeras en la lucha contra el cáncer.

La familia y los amigos la visitaban siempre que podían, pero fueron sus enfermeras, recuerda Caitlyn, las que “me ayudaron a pasar por un momento tan difícil de mi vida, y yo quería hacer lo mismo”.

Otro aspecto que ayudó a Caitlyn a superar los tiempos difíciles en la lucha contra la enfermedad mortal fue su clase de arte. Se unió al Proyecto de Arte Infantil del hospital, una iniciativa de recaudación de fondos que vendía artículos con obras de arte de pacientes pediátricos con cáncer, describiendo el proyecto como “la única cosa que me sacó de la cama: no quería perderme la clase de arte”.

La enfermera Donna Bell fue parte del equipo que atendió a Caitlyn hace 10 años. “Incluso mientras estaba en tratamiento, ella pensaba en cómo podía mejorar las cosas para los pacientes que llegarían después”, dijo Bell al sitio ABC 7.

Caitlyn no olvidó que le regalaron un computador personal para ayudar a aliviar la soledad del aislamiento. Ahora, Caitlyn lo está compensando, con la creación de la organización sin ánimo de lucro Keep Kids Connected en 2010, para dar iPads a niños con cáncer, para también mantenerlos en contacto con sus seres queridos.

Luego de ser contratada como enfermera por el MD Anderson, Caitlyn hizo una visita sorpresa a una de sus enfermeras favoritas en sus días de internado para expresar su gratitud por cuidarla, según MD Anderson.

“Las relaciones que las enfermeras del MD Anderson establecen con los pacientes son una de las cosas que hacen que este lugar sea tan especial”, explicó. “Todos los días vengo aquí a ayudar a los niños y jóvenes y a darles esperanza, eso es lo que más me gusta”.

Joan O’Hanlon Curry, de los médicos pediátricos del MD Anderson, elogió a Caitlyn por volver al lugar donde peleó la batalla más importante y hoy cumple su sueño. “Creo que ella realmente proporciona una perspectiva única para los pacientes y las familias, después de haber pasado por eso”, dijo. “No le está contando a todo el mundo su historia, pero eso ayuda a guiarla en la forma de cuidar a los pacientes y las familias”.

¿Qué opinas de esta nota?