A 5 años de la MUERTE de Alberto PODESTÁ, el sanjuanino que conquistó el TANGO NACIONAL

Tenía 91 años y fue uno de los cantores más populares de la década dorada de las orquestas de tango.


Este miércoles se cumplen 5 años de la partida del orgullo sanjuanino que triunfó junto a las mejores orquestas de Tango en los años dorados.

«A los 91 años de edad se durmió para siempre el maestro Alberto Podestá. Todo él era tango, pensaba, hablaba, respiraba tango. Uno de los más grandes cantores, con una prolífica obra en los años 40. Uno de mis grandes amigos y compañero de ruta. Así quiero recordarte para siempre, con tu sonrisa y tu picardía, pero sobre todo con tu media voz y tus matices que me resuenan bajito anudándome el corazón. Chau», escribió su manager María Alejandra Podestá en Facebook, quien fue la primera en confirmar el fallecimiento del cantor Alberto Podestá, hace 5 años, en un geriátrico de esta Capital Federal, donde estaba internado.

El cantor nacido en San Juan el 22 de setiembre de 1942 ya había entrado en el olimpo de los mejores cantores del tango del cuarenta. Era uno de los últimos sobrevivientes de aquella época dorada. Cantó con los mejores directores y las orquestas más refinadas y populares del tango como Miguel Caló, Carlos Di Sarli, Pedro Laurentz, Enrique Francini y Armando Pontier. Con todas esas formaciones grabó los éxitos más resonantes de esos años que todavía seguía cantando en las milongas como «Alma de bohemio», «Al compás del corazón», «El bazar de los juguetes», «Percal», «Nido gaucho» y «La capilla blanca», entre muchos otros.

A pesar de la edad que tenía Alberto Podestá, no quería abandonar los escenarios. En el año 2012, San Juan vivió durante dos días de diciembre el «Festival Nacional de Tango» con diferentes actuaciones y lugares para homenajear a este reconocido cantor tanguero. Para el broche de oro de esa fecha primero salió a escena Alberto Podestá y Las Bordonas y deleitó a la tierra que lo vió nacer.

Podestá, con todos los años a cuestas, era uno de los cantores más activos del circuito. «Su vida era el boliche, era como su segunda casa. Hasta su internación en el geriátrico se lo podía todos los días en los bares de Sadaic. Le gustaba la bohemia», recuerda su manager María Alejandra Podestá.

El tanguero sanjuanino fue el último maestro de los cantores. Fue en esos bares donde siguió transmitiendo sus conocimientos a toda la nueva generación de cantores que fueron a pedirle consejos desde el reconocido Ariel Ardit hasta Cucuza Castiello. Su estilo interpretativo, sobrio, sutil y tan personal, fue un sello de época. Cuando se le preguntaba cómo había aprendido a cantar de esa manera, Alberto Podestá contestaba sencillamente, como quien estaba pasando una receta a las nuevas generaciones: «Trabajando, viviéndola…, la calle te enseña mucho. No hay nada que hacerle. La vida te la enseña la calle. Te enseña a andar como la gente, te enseña a andar mal o en la droga, vos agarrás la que quieras. Pero la calle te enseña todo. Y a cantar te lo enseña Gardel. Es el único tipo que te puede enseñar».

Por esto, San Juan recuerda en esta fecha a uno de los mejores representantes de la música que representa a los argentinos en el mundo, Alberto Podestá.

 

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