Se mudó a Canadá, trabajó como albañil y se compró una lujosa casa

Un mexicano de 36 años llegó a ese país a los 16 y concretó el sueño de la vivienda propia para vivir con su familia.


El sueño de la casa propia no conoce de nacionalidades ni de idiosincrasias, sino que pareciera ser un deseo natural presente en todos los seres humanos. Así lo fue, al menos, para Diego Saúl Reyna, quien después de vivir veinte años en Canadá logró comprarse su primera casa con el fruto de su trabajo.

El mexicano, de ahora 36 años, se mudó a Canadá a los 16 donde vivió con una familia adoptiva. Allí aprendió el idioma, terminó el colegio y se puso a trabajar como albañil, un rubro donde tuvo tanto éxito que logró armar su propia empresa.

Desde hace unos años que Reyna armó también su propio canal de YouTube para contarle al mundo cómo es vivir en Canadá siendo inmigrante, y cómo hacer para trasladarse hacia allí. Hasta el momento cuenta con una comunidad de dos millones de suscriptores. En uno de sus últimos videos, que se hizo viral con 1.600.000 reproducciones, Diego muestra la casa que logró comprarse gracias a su trabajo como albañil.

Allí vivirá con su familia: su esposa Katrina y sus dos hijos. En el video se puede ver a Diego mostrando cada ambiente de su nueva casa que tiene tres pisos y amplios espacios para la cocina, el comedor, la sala principal, una oficina y hasta un salón de juegos. La enorme propiedad cuenta con tres cuartos en suite, un estudio, una habitación para invitados, lavadero, jardín y garage con capacidad para tres autos.

En su canal de YouTube se pueden encontrar videos sobre cómo aprendió inglés; acerca de las ventajas y desventajas de vivir en Canadá; los trámites que hay que hacer para irse a vivir allí y otras experiencias entre las que se incluyen, lamentablemente, haber sido víctima de discriminación por su origen o por su trabajo.

Para poder comprar la casa, Diego pagó un 40% del valor total y el resto lo abonará en cuotas, que es lo que equivale al alquiler de la propiedad donde vivía antes. Según lo que contó en la filmación que se viralizó, la construcción costó 740 mil dólares canadienses, algo así como unos 578 mil dólares norteamericanos.

Con una confianza firme en que el trabajo constante y disciplinado es el camino hacia el éxito, Reyna creó su propia empresa de migración, que tiene como objetivo ayudar a otros a que sigan su ejemplo y se muden a Canadá en busca de nuevas oportunidades.

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