Su mamá le dijo que está embarazada y él rompió en llanto

Tiene 9 años y es de Arroyito. Hace mucho tiempo su máximo sueño era tener un hermanito o hermanita. Su pedido a viva voz se hizo realidad.


 

Lihuen gastó todos sus deseos de cumpleaños, Navidad y hasta de las estrellas fugaces. El pedido siempre era el mismo: tener un hermanito o hermanita.

El nene de 9 años, oriundo de Arroyito, provincia de Córdoba,nunca perdió la ilusión. Estaba convencido de que ese día llegaría. ¡Y llegó! Pero el anuncio de embarazo de su mamá lo sorprendió y rompió en llanto.

Primero gritó de felicidad. En sus manos tenía las fotos de las ecografías con un mensaje: “Te muestro mis primeras fotos en la panza de mamá”. Luego volvió a sentarse y no podía dejar de contemplar las imágenes. Miró al cielo en señal de agradecimiento y las lágrimas cubrieron su rostro.

“Voy a tener un hermanito”, repetía Lihuen con la voz entre cortada y abrazaba el papel. Al mismo tiempo, su mamá lo contenía a besos.

Lihuen significa luz y vida en mapuche. Su nombre le hace honor a este preciado momento que está viviendo con su familia. La vida lo sorprendió y le hizo realidad su sueño.

 

El deseo de Lihuen

El pequeño cordobés cumplirá 10 años en noviembre y sin dudas ya recibió el mejor regalo. Es que si bien tiene una hermanita por parte de su papá, hacía mucho deseaba que su mamá quedara embarazada.

“Hace mucho que venimos buscando y hace mucho que pide un hermano”, contó su mamá Betina en diálogo con ElDoce.tv. Reveló que tuvieron malas experiencias y a Lihuen se le borró la sonrisa cuando ella perdió un embarazo.

La mamá reconoce que en aquella oportunidad, hace ocho meses, se “apresuraron” en contarle que se agrandaba la familia. Transitaba los dos meses de gestación cuando sufrió la pérdida.

“Al principio se enojó con todos, hasta conmigo. Lo esperaba un montón”, lamentó la joven que ahora está de un poco más de tres meses.

La sorpresa

Cuando Betina confirmó que estaba embarazada comenzaron las náuseas. No podía disimular el malestar y Lihuen lo percibía: “Él me decía ‘no me gusta verte mal, pero ojalá sea un hermanito’”.

Era tan grande el deseo que el nene no dejaba de expresarlo a viva voz. La mamá llegó a escribirle una carta, en medio de tanta incertidumbre. “La vida algún día te puede sorprender”, le manifestó en ese escrito. Y su hijo le preguntaba: “¿Pero cuándo me va a sorprender?”.

El día del anuncio toda la familia lloró de felicidad. “Desde entonces está re contento, atento, pendiente y me pregunta cómo estoy”, detalló la mamá.

El deseo que pidió hasta el cansancio ya se le cumplió a Lihuen. Ahora solo quiere que llegue el nacimiento del bebé.

Fuente: El Doce

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