Padres cortan calle La Laja por pérdidas de gas en una escuela de Albardón

La calle La Laja de Albardón estuvo cortada desde primera hora de la mañana por la manifestación de padres de alumnos de la Escuela Vicente López y Planes. Los problemas con instalaciones de gas siguen a pleno. Y además hay una realidad: malas condiciones edilicias de escuelas que se caen a pedazos.

Enojados. La comunidad educativa de la Escuela Blas PArera piden respuetas a sus reclamos por problemas edilicios.
Enojados. La comunidad educativa de la Escuela Vicente López y Planes piden respuestas a sus reclamos por problemas edilicios.

 

El establecimiento educativo tiene 120 años de antigüedad, y además, los padres denuncian la existencia de escapes de gas, que provocaron malestar en sus hijos, como dolor de cabeza y vómitos. De todos modos, la mayor preocupación es el peligro que implican estas pérdidas por la posibilidad de que se origine una explosión.

Por este motivo los padres cortaron calle La Laja, a 5 cuadras aproximadamente de la Ruta Nacional que une Albardón con Angaco, y según dicen, no se retirarán hasta que el Ministerio de Educación brinde alguna respuesta, además de Gas del Estado, ya que es un problema de larga data.

María Belén Tejada, una mamá, explicó que “nosotros pedimos seguridad”, y lo que ellos hacen “son parches que tapan los mismos dibujos que los niños realizan”. “Ya una maestra la semana pasada se cayó y se quebró, hay zanjas, fugas de gas. En el jardín salen feos olores. Ayer nos quisieron dar una solución ofreciendo módulos para el medio del patio, pero no queremos eso, con el calor los niños la van a pasar mal», manifestó Tejada.

Por su parte, un papá de la comunidad educativa, Jorge, indicó que la decisión de cortar la calle se tomó ayer en conjunto con los demás padres, y permanecerá la medida hasta que “la Ministra dé la cara y escuche el reclamo”. “No vamos a mandar a los niños y vamos a impedir el ingreso. La escuela se viene abajo, están construyendo una parte nueva, que se cae a pedazos y ponen parches”, dijo.

Además, Jorge aseguró que el ingeniero a cargo de la obra firmó la habilitación del lugar para que continúe el dictado de clases, y cuando le hicieron ver las grietas y el techo, “dijo que no lo había visto”. “No tenemos seguridad para nuestros hijos. Ahora vamos a decidir qué otra medida tomamos porque la Ministra no quiere venir. El techo que se cayó ocurrió durante clases, gracias a Dios no le pegó a ningún niño”, exclamó el papá, preocupado.

Finalmente, Jorge señaló que los docentes responden diciendo que “sólo cumplen órdenes”, y que “no pueden hablar porque serán castigados”. “Vino la supervisora, hablamos con ella, pero no puede hacer nada. Queremos que venga alguien responsable y nos dé una solución. Nos dijeron que no  vendrá la Ministra, y bueno, no tendrá la dignidad de venir a ver con sus propios ojos el estado del lugar donde los niños corren el riesgo de que les pase algo”, concluyó por demás enojado este papá.

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