«Un suboficial le exigía más y la castigaba en el calabozo»

María Eugenia Alcayaga tiene 19 años y es soldado voluntario del Regimiento de Infantería de Montaña Nº 16. La chica, de Barreal, es buscada hace 72 horas por su familia ya que luego de un viaje a Uspallata, Mendoza, no supieron más sobre ella. Una amiga habría atestiguado que sus cosas se encuentran en el ejército, por lo que la familia supone que “regresó”. Sin embargo, desde el Regimiento no darían respuestas ni se mostrarían comprometidos.


Eugenia

Por otro lado, los familiares comenzaron la búsqueda civil porque aseguran que “nadie” se está haciendo cargo de esto desde el Estado y muchos barrealinos saldrán a reclamar a los organismos pertinentes.

Aún no hay rastros concretos de Eugenia pero su familia mantiene la esperanza. Una de las últimas llamadas que realizó su padre al celular, la chica habría atendido y pedido auxilio, pero la llamada se cortó “como si le quitaran el teléfono”.

Emanuel Alcayaga, hermano de la barrealina, explicó que emprenderán un viaje a Mendoza para buscar a la chica. Además, dijo que la fiscalía de Mendoza escuchó a una testigo, compañera de Claudia, que dijo que sus cosas están dentro del Ejército aunque desde allí dijeron que “no la vieron regresar”.

“Ella estaba alquilando en Uspallata, a unos 200 metros del Ejército. Nos dice que entró al regimiento. Y nos habían dicho que no había registrado hora de entrada ni de salida.  Se contradice un oficial con otro, que unos lo vieron trabajar, otros no la vieron, no permiten el trabajo de la policía adentro. Nos indicaron que si ellos no tenían horario de entrada o salida no pueden hacer absolutamente nada. No entendemos”, explicó el chico. Además, les dijeron que el seguro que ella tenía “no existe”.

Otro dato que aportó Emanuel, es que en las últimas semanas Eugenia contaba a su familia que un suboficial principal le “exigía” más trabajo físico y la castigaba metiéndola en el calabozo. También recordó la llamada que hizo su padre en la que le llamó la atención que “fue como que le arrebataron el teléfono y cortaron ahí nomás”.

“No noto nada de movimiento adentro del Ejército. El teléfono sale prendido, suena. De Mendoza todavía nos dicen que no pueden rastrear dónde está el celular. La mayoría estamos seguros de que está bien, por acá no muy lejos. Era una chica tranquila, no molestaba a nadie. La mejor relación con familia y amigas”, indicó el hermano de la chica extraviada.

Por último, Emanuel resaltó que “desde el ring 16 nos dijeron que era una excelente soldado. Porque siempre se ofrecía, hacía lo que le decían, muy buena compañera y todo”.

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