Un ABUELO de 98 años regresó a su casa luego de SALVARSE de coronavirus

«Nos decían que nos hiciéramos a la idea de que no iba a salir, que estaba muy mal, pero ¡qué hombre, se ha curado!», dijo emocionada una de sus hijas. 


La pandemia del sigue expandiéndose y registrando nuevos casos. Pero a la vez, surge la esperanza de los enfermos que han logrado curarse, como el granadino Antonio Magdaleno Martínez, que a su 98 años se ha convertido en uno de los pacientes de más edad que en España ha logrado superar esta enfermedad.

Emilia, la hija de Antonio, cuenta emocionada a EL MUNDO la asombrosa y casi milagrosa recuperación de su padre. «Nos decían que nos hiciéramos a la idea de que no iba a salir, que estaba muy mal, pero ¡qué hombre, se ha curado!». Antonio ha estado ingresado 14 días en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla hasta que este lunes le dieron el alta médica. Curado del Covid-19, el virus que tiene en jaque a medio mundo.

Cuando Antonio regresó este lunes al Centro de Mayores Fundomar de Sevilla en el que reside desde hace dos años fue recibido como un campeón. Más que si hubiera ganado una medalla olímpica. «Todo el personal; enfermeras, auxiliares… lo aplaudieron a rabiar. A mí me habría gustado ir, pero no podemos, tenemos que seguir confinados en casa; mi marido está enfermo y casi recién operado y yo ya tengo una edad», explica su hija Emilia, de 67 años.

Una infancia con hambre

Antonio atesora una fortaleza poco común para la edad que tiene. Se crió en el cortijo -un establecimiento rural- Los Olivares de la localidad granadina de Gor, donde nació. Allí pasó «muchísima hambre». Sus hermanos y él crecieron bebiendo leche de cabra y comiendo bellotas del campo.

En el cortijo, Antonio era mulero y un gran experto en cocinar migas. De Granada emigró a Cataluña y se estableció en Sabadell, donde él mismo construyó su propia casa. En la comunidad catalana trabajó de albañil y de transportista. Se casó dos veces, tiene tres hijas, una de ellas religiosa, cinco nietos y diez bisnietos.

Antonio tocaba la guitarra y hace poco le pidió a su hija «200 pesetas» para montar en la residencia de mayores una rondalla. Este lunes, cuando volvió al centro, se fotografió en la cama con una guitarra y con el personal que lo atiende.

Su hija Emilia no paró de hablar por teléfono con toda la familia, repartida por medio país, para darles el magnífico parte médico del abuelo. «¡Menos mal que nos has dado una buena noticia!», le respondió el biznieto mayor, que reside en la Rioja.

Emilia se deshace en elogios hacia los médicos y enfermeros que han cuidado a su padre en el Hospital Virgen del Rocío. Ellos la han informado puntualmente todos estos días porque al hospital no podía acudir. «Tengo los nombres de todos apuntados, cuando pase esto iré a verlos y a darles las gracias personalmente».

También está enormemente agradecida a todo el personal del Centro de Mayores Fundomar que se ha desvivido por su padre. «Solo tengo palabras de agradecimiento para todos y cada uno de los trabajadores». Emilia se sabe todos los nombres. «Hay una trabajadora social que le dice ‘mi pajarillo’ y a mi padre le hace muchísima gracia».

Ahora Antonio debe permanecer unos días aislado y en reposo en la residencia por cuestiones de seguridad, y Emilia quiere hacerle llegar un video para que vea que toda su familia está pendiente de él, aunque no puedan estar físicamente a su lado.

Curro García Beneroso, director gerente del Centro Fundomar trasladó a este diario la enorme satisfacción que viven por la recuperación de Antonio. Pero ahora deben volcarse con todos los mayores. De los 167 ancianos que residen en el centro, todavía hay media docena de hospitalizados por el coronavirus.

Además, entre un 68 y un 69% de los residentes de este centro están contagiados de coronavirus, según el resultado de los análisis que conocieron este lunes. Ello va a provocar que, a partir de este martes, la residencia sea medicalizada y sea atendida también por dos médicos del Hospital Virgen del Rocío.

Será la primera residencia de mayores de Andalucía que sea medicalizada. Inicialmente, se barajó el traslado de los residentes que dieran positivo por Covid-19 a un hospital, pero finalmente se ha decidido que sean atendidos en la residencia por personal especializado y con los equipos necesarios.

Fuente: elmundo.es

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