Cambió una moto por sonrisas: Gastó todos sus ahorros para crear un comedor para niños humildes

Silvia iba a comprarse un vehículo con sus ahorros, pero el hambre en la cuarentena fue más fuerte. 


Así como las autoridades sanitarias levantan hospitales de campaña, en la emergencia por el coronavirus​, Silvia López (39), en el barrio «La Bajada», cerca del acceso a la autopista La Plata -Buenos Aires, puso en funcionamiento un comedor comunitario. Improvisó una cocina a leña, sacó dos tablones a la vereda y comenzó a dar viandas a sus vecinos y a los niños del barrio.

«El fin de semana pasado, cuando iban más de 10 días de aislamiento, empecé a tener noticias de que había hambre. Que mucha gente de por acá estaba sin comer. Y dije: ‘Tengo unos ahorros, tengo tiempo y puedo organizarlo’. Y así empezó todo», cuenta.

Silvia nació en la casa de 527 bis y 121 bis de Tolosa, ahí donde ahora funciona ese centro de ayuda en el jardín y en la vereda. Tiene un trabajo fijo y estudia Educación Fisica. «Una vocación que siempre tuve y que nunca pude concretar por variados problemas», reconoció.

Silvia López con otros vecinos, en el comedor que armó en el jardín de su casa.

Silvia López con otros vecinos, en el comedor que armó en el jardín de su casa.

La noche que decidió ayudar a sus vecinos tenía en su casa los ahorros para comprar una moto: «Gasté los 18 mil pesos en comida y con eso empezamos. Después pusimos en las redes y recibimos donaciones. Así podemos dar de comer». El último registro que tiene Silvia: 32 nenes, que comen en los tablones y 45 tuppers con guiso, arroz con pollo o con menudos, fideos con tuco y otras comidas que cocinan entre varios que ayudan a este emprendimiento solidario que nació de la cuarentena por coronavirus en la periferia de La Plata.

Fuente: Clarín

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