Patricia, la maestra que recorre más de 100 kilómetros para llevar la tarea a la casa de todos sus alumnos

La vocación de una docente misionera puede más que la pandemia y es un gran ejemplo tanto para los chicos como para los adultos.


Una vocación admirable, e incluso sin igual, refleja diariamente Patricia, docente del nivel primario de una escuela misionera, cerca del límite con Brasil, que recorre más de cien kilómetros, con el afán de educar a sus alumnos, casa por casa. La maestra lleva y recoge el material escolar, y por si fuera poco organizó un particular acto por la Revolución de Mayo, a la distancia, pero que alegró a sus niños en medio de tanta tristeza.

A la escuela Rosario Vera Peñaloza del Paraje Puerto Arenas, de la localidad misionera de San Javier, en el límite con Brasil, acudieron durante cuatro días sus alumnos, hasta que las autoridades gubernamentales suspendieron las clases ante el avance de la pandemia. Por esta razón, la maestra del 3° A, Patricia Roxana Decontardi, comenzó a pensar y planificar la estrategia para seguir de cerca a sus chicos y que ellos no perdieran el ciclo lectivo.

En principio, su planificación se centró en cómo resolver los problemas de conectividad en sus hogares de muchos de sus 35 niños. Entonces, a pesar de la lejanía, decidió recorrer centenares de kilómetros diarios para suministrarles el material educativo que requieren y recogerlo para su posterior corrección.

En este sentido, Decontardi señaló a Crónica que «queremos mantener el vínculo entre ellos, que se sientan en el colegio, aunque no lo estén». A su vez, la docente dejó en claro que «cuando les corrijo sus tareas les dejo un mensaje de aliento, principalmente les recalco que se queden en casa, que así nos cuidamos nosotros y al otro, que sigan perseverando, que ya vamos a estar juntos».

Por su parte, Sandra, mamá de un alumno de 3° A, remarcó que Patricia «hace de todo, se desvive por ellos; ella les inculca que se cuiden y busca actividades para que jueguen entre todos a la distancia». Con esa ejemplar entrega por sus estudiantes, la «seño» visitó a cada uno de ellos, respetando la distancia social, y les tomó una fotografía que luego reflejó en un cortometraje que ella misma preparó para la conmemoración del 25 de Mayo.

Antes de retirarse de los hogares de sus niños, los tranquilizó, expresándoles que «nos vamos a ver pronto» y que mientras tanto «se queden en casa».

¿Qué opinas de esta nota?