Tras un ardua lucha, Santino superó al CÁNCER: «mis huesitos están limpios»

El pequeño fue diagnosticado con cáncer en octubre del 2021 y, desde entonces, inició la lucha de sus padres. Gracias a una colecta, lograron juntar dinero para viajar a Barcelona, donde el niño recibió el tratamiento que necesitaba para curarse.


El pequeño Santino se curó casi completamente del cáncer que le diagnosticaron en octubre del 2021. Todo el país, incluso desde San Juan, colaboraron para que el nene pueda reunir fondos y viajar a Barcelona, para recibir su tratamiento.

Sus padres, Cecilia y Juan, recibieron la grata noticia y les expresaron buenos pronósticos para los meses que se aproximan. «Mis huesitos están limpios», expresó el pequeño, en diálogo con colegas de TN.

El reportero de Todo Noticias, habló con la familia oriunda de Río Cuarto, Córdoba, en España, mientras transitan el mejor momento, desde que llegaron. Santino tomó otro ritmo de vida. Ya va al colegio, come todo el tiempo y tiene energías de sobra para jugar en su bicicleta, motopatíni o correr en una plaza.

¿Quién es Santino?

Santino tiene cinco años, es de Río Cuarto (Córdoba) y fue diagnosticado a fines del año pasado con un neuroblastoma, un tipo de cáncer que en general se da en niños y adolescentes. Había metástasis en por lo menos nueve lugares distintos de su cuerpito y necesitaba un tratamiento urgente que no existe en la Argentina y solo es posible en Estados Unidos o España. ¿El costo? Un imposible para cualquier familia argentina: casi 400 mil euros que se deben depositar de forma completa para acceder a la terapia.

Los Vergara y sus hijos nunca habían viajado en avión y ni siquiera tenían pasaporte. Tampoco semejante cantidad de plata. En medio del shock por la noticia de la enfermedad y de lo que necesitaban juntar de plata, tomaron la decisión de que iban a viajar a España lo antes posible. Diciembre fue el mes bravo, intenso, vacilante.

La colecta por Santino

Cecilia cuenta que pensó que no iban a lograrlo. Juan –en cambio- se tuvo fe. En 42 días lograron juntar la plata porque estuvo lo mejor que tiene nuestro país: la solidaridad y la gente. O sea, nosotros todos, nosotros mismos. La familia se convirtió en un Quijote armado conteniendo y buscando la plata.

Los vecinos de Río Cuarto armaron cadenas eternas para sumar peso por peso. Los compañeritos de jardín de Santino salían todas las tardes a la plaza y con alcancías pidiendo ayuda a los vecinos. Las mamás y los papás se vestían de Papa Noel para que sea un diciembre solidario. El país entero ayudó a la hazaña.

Sin más tiempo que perder, Cecilia dejó su trabajo, Juan vendió el pequeño negocio, armaron las valijas y se marcharon a buscar la salud que estaban necesitando para su hijo. Más allá del dinero hubo gestos inmensos de acompañamiento. Unas monjas españolas prestaron el departamento y hasta una vecina cordobesa que vive en el mismo piso sorprendió a los recién llegados con unas ricas empanadas para que no extrañaran tanto.

El matrimonio no se cansa de agradecer que todos hayan hecho posible este presente de Santino. De los nueve focos de metástasis solo queda uno y casi difuso. El nene hace vida normal y ya pasaron los días de fiebre, decaimiento y debilidad.

“Queremos que la gente sepa –dice Cecilia- cómo está Santino hoy, qué paso con el diagnóstico, qué nos espera hacia adelante. Es necesario que la gente sepa qué paso con lo que ellos hicieron posible”

Juan acota que además necesitan contarlo porque es una inyección de confianza para muchas mamás y muchos papás que tal vez en este momento necesitan ayuda para el tratamiento de sus hijos. “Queremos que todo lo que pudimos hacer en conjunto con miles de personas pueda animar a otras personas que recién están empezando el camino de la ayuda”.

Santino aún no tiene amigos en la ciudad europea. Además, extraña a su abuela y a su gato, al igual que a sus compañeros de jardín. En ese marco, recibió un conmovedor saludo de los pequeños que lo esperan con ansias.

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