Este hermoso guerrero le GANÓ AL CÁNCER y lo celebró bailando

Tiene cinco años y en mayo del año pasado le diagnosticaron un tumor en su abdomen. Su lucha contra el cáncer y su victoria emocionaron a todos.


Solomon Lutui es el nene de la esperanza. Tiene cinco años y acaba de vencer a un cáncer en el abdomen con una entereza digna de un guerrero acostumbrado a los combates intensos. Con alegría y pasión, el chiquito encontró la manera de sacar a su familia de la tristeza, y al ritmo de las canciones de Michael Jackson fue venciendo a la dura enfermedad. Su historia y sus bailes se volvieron virales y desde hace unos días se transformó en un referente para miles que pelean contra el drama de los tumores y la quimioterapia.

En mayo de 2018, al pequeño de 5 años le detectaron un tumor en el abdomen y comenzaron los tratamientos con quimioterapia. Como todos los chicos de su edad, se aburría ante las largas horas dentro del hospital y con ayuda de su tía descubrió un modo de hacer todo más llevadero. “Se aburrió de sus juegos y dibujos usuales, así que empezó a ver videos en Internet. Cuando mi hermana lo supo, le hizo conocer los temas de Michael Jackson y se enamoró inmediatamente”, contó su mamá, Leni Lutui a la revista People.

El nene había perdido a su papá a los 10 meses, también por un cáncer así que toda la familia estaba conmovida por el duro momento que nuevamente les tocaba atravesar. “Recibir la noticia de su enfermedad fue una de las cosas más difíciles que me pasaron desde que su papá falleció”, confesó la mujer. Pero de a poco la alegría del pequeño fue empujando a todos a tener esperanza.

«Bad», «Beat It», «Thriller», todos los hits empezaron a sonar en la habitación del nene que se fue animando a bailarlos y a imitar a su nuevo ídolo. «Fue como si se olvidase de todo lo que estaba viviendo al bailar las canciones de Michael», explicó.

"Fue como si se olvidase de todo lo que estaba viviendo al bailar las canciones de Michael", explicó la mamá del nene.

«Fue como si se olvidase de todo lo que estaba viviendo al bailar las canciones de Michael», explicó la mamá del nene.

La música lo transformó y ese nene que sufría los efectos colaterales de la dura quimioterapia, que lucía postrado en la cama por el dolor, las nauseas y el miedo ahora era aplaudido por familiares y médicos mientras imitaba los pasos del Rey del pop. «Nadie creería las pruebas que superó porque se lo veía bailando con mucha energía», comentó Leni. «Nunca hubieses sabido que este niño estaba enfermoporque él se transformaba en una pequeña máquina de bailar cada vez que entraba al hospital».

Hacia el final del tratamiento se volvieron más frecuentes las visitas al hospital. «Pasábamos mucho tiempo allí. Se volvió un habito, pasamos todas las fiestas incluido Halloween, el Día de gracias y casi Navidad, ya que pudimos salir para pasar la noche con la familia y volver al día siguiente. Lo que nunca faltó en todos esos días fue el espíritu de Solomon. Una vez que le decías que bailara él lo hacía y era como si todo lo que pasaba se ponía en pausa mientras bailaba y así llevó adelante la lucha por su vida», relató Leni en un texto que compartió en las redes.

“Se aburrió de sus juegos y dibujos usuales, así que empezó a ver videos en Internet. Cuando mi hermana lo supo, le hizo conocer los temas de Michael Jackson y se enamoró inmediatamente”, contó su mamá.

“Se aburrió de sus juegos y dibujos usuales, así que empezó a ver videos en Internet. Cuando mi hermana lo supo, le hizo conocer los temas de Michael Jackson y se enamoró inmediatamente”, contó su mamá.

La mujer destacó que su hijo le cambió el espíritu: «Se convirtió en una luz de esperanza para mí. Nunca conocí a una persona más fuerte en este mundo que mi hijo».

El pequeño finalizó el tratamiento en diciembre y se encuentra en observación. Leni espera que las imágenes de su hijo ayuden a otros chicos en la misma situación a sonreír y a tener esperanza. “Siempre hay algo por lo que reír y estar agradecido, aunque sea levantarse todas las mañanas”, señaló.

“Siempre hay algo por lo que reír y estar agradecido, aunque sea levantarse todas las mañanas”, señaló Leni.

“Siempre hay algo por lo que reír y estar agradecido, aunque sea levantarse todas las mañanas”, señaló Leni.

Y concluyó: «Ahora conozco la respuesta de la pregunta que me hice cuando me senté en esa pequeña habitación de quimioterapia en mayo del año pasado y le pregunté a Dios porqué teníamos que pasar por algo como eso otra vez. Nos tocó enfrentar esa montaña para probarle a otros que se puede con un poco de esperanza, fe y amor».

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